LOUIS ROEDERER x DUY ANH NHAN DUC

«Mi encuentro con Duy Anh supuso en primer lugar una atracción estética muy fuerte, una fascinación. Más allá de la emoción estética, este acuerdo entre la libertad de la naturaleza y el dominio del dibujo resuena en nosotros profundamente. La manera en la que Duy Anh magnifica los elementos extremadamente simples de la naturaleza recuerda la visión de Louis Roederer»— Frédéric Rouzaud, Presidente Director General

 

«Descubra el origen de esta colaboración»

LA COLABORACIÓ

EL ARTISTA
Duy Anh Nhan Duc

Nacido en Ho Chi Minh, Vietnam, Duy Anh Nhan Duc mantiene desde niño una relación íntima con la naturaleza. Fruto de búsquedas incansables, sus instalaciones artísticas son una invitación a detenerse, a mirar el mundo vegetal con ojos nuevos.

Tréboles, salsifíes, líquenes, trigo, diente de león y ahora la viña, su tierra y su roca, conforman su paleta de artista y se convierten en la materia prima de una obra sensible. En su taller, el artista inventa una naturaleza poética en equilibrio con la fragilidad de un instante.

MÁS QUE UN ENCUENTRO, UNA CONVERGENCIA

Si el encuentro entre Duy Anh Nhan Duc y Louis Roederer ha sido tan fuerte y ha dado lugar a una obra tan ambiciosa, es porque ha sido la convergencia de dos largas trayectorias que se han respondido mutuamente.

Escuchar mejor a la naturaleza, comprenderla mejor, respetarla y servirla, especialmente con el desarrollo de la viticultura ecológica o de las prácticas inspiradas en la biodinámica desde hace dos décadas con el fin de obtener la más alta expresión posible del terruño: este trabajo de los hombres y mujeres en Louis Roederer encuentra en las obras de Duy Anh una expresión artística que actúa como un revelador de su belleza.

«No se trataba de un encargo, puesto que no se me había pedido nada. Y ni la Casa Louis Roederer ni yo sabíamos qué nos depararía. Estas obras nacen de mis encuentros con la viña y con los hombres y mujeres que la trabajan» — Duy Anh Nhan Duc, artista plástico vegetal

CAMARADERÍA

Cinco obras han nacido de la íntima relación entre el artista, las viñas y los viticultores durante dos años.
Una presencia lo más cercana posible del trabajo de los viticultores, de su saber hacer, de su conocimiento sensible de la naturaleza. Una percepción lo más cercana posible de los cambios de los colores de las plantas, de la tierra.
Es esta intimidad la que ha nutrido profundamente las cinco obras. Las hojas, el hollejo de las uvas, la creta, la tierra, el cielo, los astros, el cosmos, las manos: este año de camaradería ha generado un «índice», una obra antes de las obras. Si hay una «utilidad» en esta aventura, es sobre todo esta: expresar todo el valor, toda la belleza, toda la poesía del trabajo en el que participan todas y cada una de las personas de Louis Roederer, en co-creación con la naturaleza.

LIGNES DE VIE (LÍNEAS DE VIDA)
Obra 1 — septiembre de 2021

De lejos, un bloque imponente, un monolito, compuesto por una multitud de pequeños bloques de creta. De cerca, se distinguen las nervaduras de oro en la creta: las líneas de vida.

Descubra la obra 1 «Lignes de Vie»

LA CRETA COMO ALIADA

«La creta es la gran aliada de la viña y del viticultor», explica Duy Anh.
Escuchándole hablar delante de su obra, se aprecia la atención con la que ha observado el viñedo y el trabajo de los Hombres.
«La creta asegura el drenaje perfecto del suelo a la vez que preserva la humedad suficiente y aporta a la planta minerales que imprimen todo su carácter al vino de Champagne. Lignes de Vie pone de manifiesto esta sinergia. Estas líneas simbolizan las raíces de la viña que corren sobre la creta, una búsqueda que está en boca de todos los equipos que trabajan la tierra en Louis Roederer. Hacen lo posible para que la viña tenga el vigor necesario para hundir sus raíces hasta la codiciada creta».

RAÍCES VIVAS

Raíces de la planta, las nervaduras de oro son también las líneas de las manos de los viticultores, como si, para el artista, ambas no fueran sino una: las dos son líneas de vida. Raíces vivas. «La mano, a través de su huella, marca la individualidad de cada persona —precisa Duy Anh—. Estas raíces humanas que se manifiestan sobre la creta evocan el trabajo de equipo al servicio de las plantas, pero también la transmisión de generación en generación de una filosofía y de un saber hacer». Los numerosos bloques que componen la escultura son otros tantos gestos, otros tantos cuidados prodigados a la tierra y a la viña, como si cada uno aportara su piedra al edificio.

«No he ido al viñedo con el gorro de artista —dice Duy Anh. He ido a escuchar a la naturaleza, a las mujeres y a los hombres que trabajan allí. Y las obras, Lignes de Vie la primera, han nacido solas».




«No han nacido solas del todo —le responde Frédéric Rouzaud—. Has tenido la inteligencia sensible de acercarte lo más posible, de no pretender producir artificialmente una belleza, sino simplemente revelar la belleza. Para nosotros es muy emotivo, porque es lo que nos esforzamos en hacer todos los días, creando nuestros vinos».

COSMOS
Obra n°2 - Enero 2022

Un impresionante bloque de creta, como un menhir hacia el cielo, pero que estaría hecho, no ya por la mano del hombre, sino por la mano de la Tierra misma. En su centro, un astro de oro.

Descubre la segunda obra de arte nacida de esta colaboración: "Cosmos"

LOS RITMOS CÓSMICOS

Los dos años que pasó Duy Anh en el viñedo de la propiedad Louis Roederer le revelaron la importancia de los astros en la viticultura biodinámica para obtener la más alta expresión del terruño. El vínculo misterioso, pero muy real, comprobado, entre todos los elementos: el agua, el aire, la tierra, el fuego y el espacio. Entre la creta de las profundidades terrestres y el cielo, entre las plantas y los astros, las fases de la luna, los movimientos de las estrellas y del sol a lo largo de las estaciones. Un vínculo que debe ser respetado: la poda en la propiedad Louis Roederer tiene en cuenta la luna creciente o decreciente, las vendimias comienzan no solo en función de la madurez de la uva, sino también de la posición de los astros

UN ASTRO DE ORO EN UN BLOQUE DE CRETA

Cosmos muestra que la delicadeza, la humildad frente a la naturaleza, no excluye la potencia, una potencia casi hipnótica. La piedra salió tal cual de la tierra de Champagne, elegida con cuidado por el artista que acudió al lugar de su excavación. «Si hubiera querido hacer este bloque yo mismo —dice Duy Anh—, no hubiera podido, la forma es completamente natural».
Un impresionante bloque de creta y en su centro, un astro de oro. «Un astro de oro en un bloque de creta», como el mismo artista describe su obra, un círculo perfecto excavado en la piedra, el oro de una divinidad.

«Cosmos —explica el mismo Duy Anh— habla del fascinante vínculo entre el mundo vivo y el mundo celeste. Con esta obra, he querido abordar uno de los tres grandes principios de la biodinámica que es el hecho de trabajar con los ritmos cósmicos. Es como si la viña oscilara entre la influencia de los astros y la atracción de las profundidades terrestres».

FRAGMENTS
Obra n°3 — Marzo 2022

La obra es de una sencillez radical, un contraste entre la riqueza de lo que contiene, la profundidad de los temas que la nutren y la sobriedad de su expresión, su geometría y su economía.

Descubre la tercera obra: "Fragments"

La viña es un eterno renacimiento

Los Hombres lo saben desde los egipcios, desde los griegos: todo muere y renace. La viña, como toda vida orgánica, es un eterno renacimiento. Conmovido por esta descomposición/recomposición, Duy Anh ha querido conservar un rastro de los elementos que desaparecen en el trascurso de un ciclo.

Una resonancia particular

Para Louis Roederer, el respeto que expresa hacia el tiempo, la confianza en su eterno volver a empezar y el deseo de conservar la huella de lo que ha pasado pero continúa vivo a través del envejecimiento y el recuerdo, confiere a Fragments, en su sencillez, una resonancia particular.

«He imaginado —dice— una composición de varios tubos de vidrio que encierran fragmentos de hollejos de uvas, pepitas, hojas, sarmientos, tierra, creta… sus colores y texturas preservan el recuerdo de momentos pasados. Es una manera de ilustrar la mutabilidad del ciclo vegetativo conservando en la memoria elementos que desaparecen de forma natural».

MEMORIA DEL SUELO
Obra N°4 – Junio 2022

Memoria del suelo (Mémoire du sol) celebra las tierras en barbecho floridas. Y a través de ellas, el respeto de Louis Roederer por el tiempo que necesita la naturaleza para descansar y regenerarse.

Descubre la cuarta obra "Memoria del suelo"


LA RIQUEZA DE LA TIERRA

Memoria del suelo muestra la riqueza de esta tierra a través de una escultura que coloca a la viña en el centro de la biodiversidad. Las flores silvestres, las hojas, los frutos y las semillas componen un herbario cuya delicadeza, protegida por la resina, atravesará el tiempo. La obra recuerda que la propiedad Louis Roederer, más allá de las líneas de viñas, está constituida por miles de plantas, pájaros e insectos, una biodiversidad que contribuye a la riqueza de los aromas de las uvas y a la sutileza de los vinos.

CAMPOS NO CULTIVADOS, EN LIBERTAD

Duy Anh descubre en la propiedad Louis Roederer, junto a las parcelas de viñedos, campos no cultivados, en libertad, llenos de flores silvestres: las tierras en barbecho. Él mismo relata la explicación que recibió de los viticultores:

«Antes de cada nueva plantación de vides, se deja a la tierra descansar. Durante dos años, la tierra se toma un tiempo para regenerarse y nutrirse con una cubierta vegetal esencial para la vida del suelo y la diversidad. En primavera, las tierras en barbecho se transforman en praderas floridas en las que prolifera la vida. A través del humus, el suelo conserva en la memoria la fuerza de todas las plantas, flores, hojas, frutos y semillas que serán grandes aliados para las futuras vides.

EL CAMPO DEL VIENTO
Obra N°5 – Septiembre 2022

Pequeños rectángulos de tela que flotan al viento. Sus colores se han obtenido a partir de las hojas, los hollejos de uva y la tierra. Una delicada y singular gama de amarillos, rosas, grises, marrones y verdes.

Descubre la quinta obra "El Campo del viento"


LA BELLEZA SILENCIOSA DE LA VIÑA EN DORMICION

«Le champ du vent —dice Duy Anh—, celebra la belleza silenciosa de la viña en dormición». En invierno, la savia desciende a las raíces para concentrarse en las partes vitales de la planta y afrontar el frío. Tiempo suspendido entre el momento feliz de la vendimia y el inicio de un ciclo, el renacimiento de la primavera.

AGRADECER A LA TIERRA

«Durante este paréntesis —explica Duy Anh—, imaginé una manera de agradecer a la tierra y a los elementos la última cosecha, y honrarlos para un próximo ciclo benigno. En esta estación, la viña ha perdido sus hojas, solo los bosques subsisten, eso me dio ganas de añadir colores en este paisaje monocromático». Estos colores que flotan al viento expresan también todo el entusiasmo de los viticultores durante la vendimia, su alegría por el trabajo realizado, que se celebra con la tradicional cena de fin de vendimia denominada «Cochelet».

Para las mujeres y hombres de Louis Roederer, este Champ du vent es una oda a la naturaleza, una ceremonia de agradecimiento a los elementos, la tierra, el cielo y el agua que crean las uvas de las que nacen los vinos, una manera de expresar su admiración ante la magia, siempre renovada, de la naturaleza.